26 de mayo de 2015

#CDigital_INTEF Reflexión sobre la evaluación de competencias

Según Cano García (2008) los diseños por competencias pretenden "que las personas desarrollen capacidades amplias, que les permitan aprender, y desaprender, a lo largo de toda su vida para adecuarse a situaciones cambiantes. Es posible que no ocupemos el mismo puesto de trabajo toda la vida. Quizá no desempeñemos ni siquiera la misma profesión. Necesitamos conocimientos, habilidades y actitudes que nos faciliten esa flexibilidad que se hará imprescindible.
Tal como nos planteaba Manuel Area Moreira, nos hallamos inmersos en la sociedad del conocimiento, en la que la cultura líquida nos interpela a adaptarnos a saberes en transformación. Ahora bien, como remarca Cano García:
El hecho de acumular conocimientos no implica ser competente necesariamente. El mero sumatorio de saberes y capacidades no nos lleva a la competencia. El ser competente implica un paso más: supone, de todo el acervo de conocimiento que uno posee (o al que puede acceder), seleccionar el que resulta pertinente en aquel momento y situación (desestimando otros conocimientos que se tienen pero que no nos ayudan en aquel contexto) para poder resolver el problema o reto que enfrentamos.
Entonces, ¿cómo podemos definir la competencia? De las definiciones de competencias brindadas por Ma. Elena Cano García, me parece más significativa la siguiente:
Capacidad de responder a demandas complejas y llevar a cabo tareas diversas de forma adecuada. Supone una combinación de habilidades prácticas, conocimientos, motivación, valores éticos, actitudes, emociones y otros componentes sociales y de comportamiento que se movilizan conjuntamente para lograr una acción eficaz (proyecto Definición y Selección de Competencias, -DeSeCo- de la OCDE, 2002).
En relación con la evaluación de competencias, recordé un artículo de Federico Tejeiro, publicado en EvaluAcción: Evaluar...¿para qué?
A esta altura, entiendo que los docentes tenemos en claro que evaluar es más que calificar y acreditar espacios curriculares, que la evaluación debe servirnos para aprender, ya que como bien explicita Cano García: "trabajar por competencias nos obliga a revisar nuestras propias competencias". Es por ello que este lugar de aprendices que elegimos los participantes del MOOC nos posibilita reflexionar sobre la mirada del Otro sobre nuestras actividades y tareas. ¿Cuánto de los aportes de mis pares estoy dispuesta a aceptar? ¿Qué puedo cambiar, transformar? ¿Estoy decidida a crecer? ¿Puedo tolerar(me) un error y comprenderlo como parte necesaria del proceso de aprendizaje? Porque, si no consigo hacerlo como cursante, ¿cuál será mi actitud hacia los estudiantes en las aulas? Podré aprender a diseñar rúbricas, no obstante, no alcanzaría para promover en el alumnado valores éticos y atender a las emociones. 
En síntesis, retomando los conceptos de Cano García: "La evaluación debe de constituir una oportunidad de aprendizaje y utilizarse no para adivinar o seleccionar a quien posee ciertas competencias, sino para promoverlas en todos los estudiantes".



 Fuente│Cano García, Ma.Elena (2008) La evaluación por competencias en la educación superior

2 comentarios:

  1. Silvina, como siempre es un placer leer tus aportes. Tu competencia para fundamentar y sintetizar el tema es espectacular! Gracias!
    Claudia Rossi

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    Respuestas
    1. ¡Muchísimas gracias, Claudia! Por tus palabras generosas y por visitar el blog. Seguimos en comunicación.
      Un fuerte abrazo.
      Silvina

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